domingo, 22 de febrero de 2009

¿Física o Química?


Ayer viendo un documental en la televisión descubrí cómo una tribu africana llamada Woodabe en Niger, celebra una fiesta de cortejo de hombres a mujeres. Los hombres tienen que demostrar ante las mujeres que son los mejores luciendo sus mejores galas y realizando cantos y coreografías de baile para atraer la atención de las mujeres.

Antes del comienzo del festival, ellos tienen que trabajar duro. Tienen que ir a cazar camaleones para extraer los pigmentos de su piel y así poder fabricar cremas de colores para maquillarse. También deben elaborar adornos para el pelo, diseñar sus propios peinados y los más importante de todo es que deben cuidar la blancura de sus dientes, porque es una de las cosas que más valoran las mujeres a la hora de elegir a su futura pareja.

Cuando da comienzo la celebración las mujeres se colocan a modo de jurado y simplemente observan lo que son capaces de hacer sus candidatos.

Qué cómodo sería poder elegir así a un hombre, verdad? Parece ser que en los países desarrollados como el nuestro las cosas son completamente diferentes, por desgracia para las mujeres, claro. Somos nosotras las que debemos engalanarnos y trabajar duro para poder ser conquistadas. Debemos cuidar nuestra figura, depilarnos, maquillarnos, usar ropa de moda, tacones imposibles, horas y horas en la peluquería,... En fin, en algunas ocasiones no nos vendría mal celebrar algún tipo de festival como el de los Woodabe y que los hombres hicieran algo para poder impresionarnos.

En relidad, todo esto me hace pensar que sigue siendo el físico de las personas el que valoramos a la hora de enamorarnos. Tanto los Woodabe como nosotros tenemos establecido que debemos estar bellas y bellos para atraer a alguien y eso que dicen los cientícos que nos enamoramos por el olfato como los animales...